FINANZAS MUTUALISTAS: Ampliar la ayuda mutua
Articulo que escribí para la Asociación Mutual San Jerónimo
En la actualidad se habla mucho de innovación, en especial como apropiación de las nuevas tecnologías para las comunicaciones y la gestión empresarial. Si miramos el pasado podemos concluir que las sociedades humanas siempre han estado en procesos de descubrir, investigar, cambiar en búsqueda de mejorar las condiciones de vida. Es cierto que hoy se popularizan más las urgencias por la innovación y la juventud está siendo estimulada a prepararse para enfrentar los desafíos que hoy les trae la existencia, como son cambio climático, estudio, empleo, nuevas tecnologías, seguridad para riesgos y vejez.
Antes no se hablaba tanto de innovación, a pesar de que el mundo siempre ha estado cambiando, y los cambios han sido más acelerados desde hace unos 250 años con la revolución industrial. Hoy vivimos revolución tecnológica y urgencia climática. Entonces el apremio que se tiene por la innovación, también atañe a las empresas solidarias, que son las que convocan la población de escasos recursos a buscar unidos solución de necesidades comunes.
Innovación no significa que tengamos que desechar todo lo antiguo. Lo adecuado es evaluar las cosas buenas y convenientes del pasado y hacerle los ajustes correspondientes, acorde con las condiciones de la sociedad actual. En otras palabras, construir sobre lo construido. Puede darse el caso que un millonario destruya su casa para levantar otra en el mismo terreno. Pero ello no aplica para instituciones que han venido construyendo una historia de servicio y progreso sobre valores indispensables para la convivencia humana.
El Mutualismo ha sido una innovación social que ha venido convocando a los humanos a superar la barbarie, la crueldad y a convivir en fraternidad buscando progreso colectivo. Además, ha aportado la doctrina esencial para diferentes empresas como cooperativas, fondos de empleados, acciones comunales y asociaciones en general. Las mutuales con su misión inicial de protección a los riesgos de muerte y enfermedades, han inspirado creación de empresas de seguros y políticas de seguridad social que han implantado los gobiernos.
Algunos siguen con la ignorancia de que ayudar en lo exequial es la finalidad única de las mutuales colombianas. No. Las mutuales en Colombia han evolucionado y su principal innovación ha sido incluir en su misión el ahorro y el crédito, lo que se logró hace unos 40 años. Y fue una innovación que puso a las mutuales a intervenir en el mercado financiero con prioridad para los más pobres, ya que antes las empresas financieras se concentraban en la población formal.
Y pensemos que hacer finanzas con los más pobres, o sea con la población informal que depende en gran parte del “rebusque”, no es una cosa menor, es verdadera, importante y necesaria innovación. Enorme avance porque propone el manejo mutualista del dinero. Todos entendemos que el dinero es el recurso necesario para vivir ya que permite intercambiar los productos y servicios que requerimos, bien siendo consumidores o productores.
La Mutual San Jerónimo ha sido una mutual innovadora porque empezó en lo exequial y ha avanzado a lo financiero con servicios de ahorro y crédito y persistiendo en la educación solidaria como indispensable para que se pueda comprender el significado de las finanzas mutualistas. Una persona pobre va a un banco a solicitar un préstamo, lo seguro es que no lo pueda lograr, le exigen garantía de propiedades o un ingreso salarial alto. La Mutual tiene requisitos acordes con las condiciones económicas de personas de ingresos modestos, eso sí exigiendo mucho cumplimiento porque está prestando dinero que es de todos los asociados, y el que no paga está quitando al grupo de asociados que ahorra y paga contribuciones, o sea que sustrae dinero de personas de su misma comunidad.
En consecuencia, para que la Mutual pueda seguir siendo realmente innovadora en lo financiero, depende de la honestidad y cumplimiento de los asociados en el ahorro y el crédito. Las finanzas mutualistas son un círculo solidario que hace intercambiar el dinero entre los asociados, los cuales, con sus contribuciones y ahorros, aportan a la Mutual el capital que le permita hacer el crédito a los asociados que lo requieran. Así que en las finanzas mutualistas los asociados son a la vez los que contribuyen, los que ahorran y los que adquieran el derecho a los créditos. Significa que mi dinero cumple la función de ayudar a otros y también beneficiarme yo mismo.
Hoy cuando se está hablando de bancos digitales, que a través de la tecnología mueven el dinero, se abre una oportunidad para que las mutuales financieras que hacen ahorro y crédito puedan hacer más amplia su misión. Eso sí asumiendo mucha educación en doctrina y valores, como requisito esencial para que los asociados y la comunidad entienda el significado humanista de las finanzas mutualistas y se comprometan en apoyar el círculo de ayuda mutua que se crea.
Los teléfonos celulares son la manifestación más evidente de como la revolución tecnológica está llegando a todos los hogares y el internet cada vez se extiende a todos los lugares. Son medios de comunicación e intercambio de servicios que también deben ser aprovechados por todas las empresas de economía solidaria. Y las mutuales deben dedicar investigación y estudio a este objetivo ya que tienen por origen y doctrina compromiso con la población de escasos recursos.
Los mutualistas que nos tocó en los años 80 y 90 impulsar la innovación de dirigir las mutuales hacia la actividad financiera, esperamos que la juventud, que hoy está tomando conciencia sobre la urgencia de democratizar la economía, involucre primero las los valores mutualistas en su conducta personal, y segundo se proponga capacitarse en tecnologías modernas que puedan ser aplicadas en la gestión financiera mutualista, es decir, para impulsar una “banca mutualista” que haga circular el dinero cumpliendo la misión de la ayuda mutua y no del enriquecimiento para unos pocos.