Porque es una actitud y un comportamiento que ha estado presente en el devenir de los humanos, variando en intensidad, según los procesos de expansión económica y política de los pueblos, que han pasado por conflictos, violencia y guerras, hasta etapas de alianzas, fraternidad y convivencia con relativa paz. Y en general, ascendiendo con mucha dificultad, hacia la democracia, gracias al impulso de ideales y experiencias de mutualidad.
En Colombia el mutualismo ha estado presente entre las clases populares, variando desde prácticas espontáneas e informales de ayuda mutua, hasta empresas asociativas que gestionan servicios de protección, ahorro, crédito, seguros, educación y otros. Ha tenido un devenir difícil para lograr reconocimiento en lo legal y empresarial. Se ha avanzado, pero se necesita más. Más valoración por parte de los gobiernos, tanto central como regionales, y de la academia para enseñarlo, investigarlo y difundirlo.
El mutualismo no es solo para los pobres, su doctrina es necesaria para inculcar cultura democrática, y su forma empresarial es útil para todos los estratos económicos. Es el caso de países que tienen mutuales para clases medias y altas, que ofrecen cubrimiento en salud, seguros de vejez y muerte además de ahorro y crédito.
En Colombia, tal vez por su origen y arraigo popular, a las mutuales les ha sido difícil expandir su reconocimiento y evolucionar hacia la formalidad que exige la Ley. Por fortuna, algunas lo han logrado y son la muestra fehaciente de que el sistema es útil, igual que lo son el cooperativismo y los fondos de empleados. Sigue existiendo mucha población de la economía informal no vinculada a empresas de economía social o solidaria, entonces, el mutualismo SI que es opción favorable convocar y ayudar esta población informal a la organización hacia el mejoramiento.
El mutualismo ha sido como una planta medicinal silvestre que sobrevive en un bosque de variada y fuerte vegetación, donde solo algunos reconocen y aprovechan sus poderes curativos. Y el que una planta sea benéfica no significa que pueda sobrevivir y difundirse, es preciso identificarla, mostrarla y lo más necesario, cultivarla. Los que cultivamos orquídeas sí que entendemos eso de cultivar: conocer, preparar, cuidar, vigilar, abonar, regar, esperar y confiar en que brotarán flores y frutos.
Enseñar a cultivar mutualismo es el propósito de esta página, reconociendo sus valiosas posibilidades para impulsar progreso, democracia, equidad, convivencia y realizar el derecho a la felicidad. Y lo más importante, involucrar a los pobres como actores ineludibles de su mejoramiento, para que se liberen de la resignación pasiva y también de la espera sumisa a donaciones o limosnas. Que entiendan en realidad el “ayúdate que yo te ayudaré”, unidos y organizados se pueden enfrentar las urgencias y necesidades del vivir.
Responsables de la página
Azucena Vélez Restrepo. Socióloga, Master en Desarrollo Económico de la Universidad de Pittsburgh. Maestra de primaria, Profesora universitaria y por 30 años gerente de la Asociación Mutual Compartir en Medellín,
Fundación Pepe Breu. Cuya misión es apoyar acciones y proyectos en la economía popular La fundación fue creada por la familia del sacerdote Pepe Breu quien vivió su sacerdocio en Medellín ayudando en los barrios populares.
Gracias a la tecnología que nos permite lanzar al espacio "sentires y pensares", deseando que ayuden a la construcción de patrias, comunidades y familias solidarias, en paz y mucha fraternidad, donde todos los humanos podamos hacer realidad el derecho a la felicidad.